El perfil del cliente de moda
Una tienda de ropa tiene una dinámica muy diferente a un restaurante o cafetería. Los clientes no vienen cada día — quizás cada 1-2 meses. Los tickets son altos: €100-300 por visita. Y el margen de la ropa es significativo, lo que hace que cada cliente habitual tenga un valor enorme.
El programa de fidelización para este sector tiene que tener en cuenta esas diferencias. Un cashback del 5-10% en un ticket de €200 son €10-20 de bonos acumulados. Eso es suficiente para que en la próxima visita el cliente lo use como descuento — lo que hace que su ticket real sea aún mayor.
VIP: acceso anticipado como beneficio premium
En moda, el acceso anticipado a nuevas colecciones es un privilegio muy valorado. Los clientes VIP, que gastan más de €500 al año, pueden recibir un push 48 horas antes del lanzamiento oficial: "Como cliente VIP, tienes acceso anticipado a la nueva colección de primavera." Ese privilegio motiva a los mejores clientes a mantener su estatus.
Instagram no es suficiente
Las tiendas de ropa dependen mucho de Instagram. El problema es que los algoritmos solo muestran las publicaciones al 10-20% de los seguidores. Un push llega al 95% de las personas que lo tienen activado. Para comunicar el lanzamiento de una nueva colección, el push multiplica el alcance por 5.
Referidos: el boca a boca digital
Las recomendaciones de ropa son altamente sociales. "Mira esta tienda, tienen cosas muy buenas" es una conversación que ocurre constantemente. Un programa de referidos formaliza ese proceso: "Comparte tu código con una amiga y ambas recibís un bono en vuestra próxima compra." El coste es mínimo; el efecto, acumulativo.